Un poco de historia Los orígenes de la Orden en Tenerife

Antecedentes

  • Antigua Iglesia de San Telmo, bendecida el 15 de abril de 1945.
  • Filial de la Parroquia de la Concepción.
  • El primer ‘párroco’ fue el P. Andrés, jesuita.
  • Obtiene el rango y nombre de Parroquia de Santo Domingo de Guzmán en 1946.
  • Otorgado por el Obispo Fray Albino Menéndez Reigada.
  • El primer párroco fue D. Luis Monteverde y Ascanio.
  • Regentada por los Padres Carmelitas desde 1948.
  • El primer párroco carmelita fue el P. Víctor García, desde el 20 de marzo de 1948.

Comunidad Carmelita

Al amanecer del 4 de febrero de 1948 llegaba a Santa Cruz de Tenerife el P. Víctor García Mayordomo para fundar un convento de Carmelitas en esta ciudad. El 17 de marzo era el Hermano Marcelino quien venía también a la isla, y justamente un mes más tarde se le unía el P. Apolinar Villate. Serán los tres Carmelitas encargados de poner en marcha la nueva casa carmelitana en la isla tinerfeña. El lugar de su emplazamiento fue al lado de la iglesia de Santo Domingo, en la Barriada de la Victoria, pues venían para hacerse cargo de esa parroquia según contrato previo entre el Sr. Obispo, Domingo Pérez Cáceres y los Superiores Carmelitas, firmado en La Laguna el 6 de diciembre de 1947.

La parroquia que recibían a su cargo los carmelitas, era “la parroquia más pobre y necesitada”, según la descripción de un periódico con fecha 20 de marzo de

1948. La iglesia no tenía instalación eléctrica. Los Carmelitas van a poner todo su empeño en ir trasformando la parroquia en lo material y en lo espiritual y moral. En lo material, llevando a cabo una serie de reformas y mejoras en el interior de la iglesia, sobre todo en los altares y nuevas imágenes. En lo exterior,

terminando la torre de la iglesia con sus 32 metros de altura, pues la que encontraron construida apenas tenía 15. En este campo recibieron una ayuda económica muy importante de la Refinería. Pero la tarea en la que se volcaron totalmente fue en la atención pastoral de la gente de la parroquia. Contaba entonces ésta con unos tres mil feligreses; la mayoría vivían en el Barrio Las Monjas, Barrio Buenos Aires y la Barriada de la Victoria, llamada así porque se construyó después de la terminación de la guerra civil.