La misericordia es el rostro de Dios Santa Teresita del Niño Jesús

santa Teresita del Niño Jesus Parroquia de Santo Domingo de GuzmánTeresa Martín nace el 2 de enero de 1873 en Alençon (Francia). A la edad de 15 años ingresa en el Carmelo. La espiritualidad de esta Carmelita es la experiencia de un Dios cercano y amigo que inspira siempre confianza y nos estimula a estar continuamente en comunión con Él y con los que están a mi lado.

El Dios que nos presenta Teresita es un Dios Madre, lleno de ternura y misericordia, del rostro amoroso, sonriente. Los recuerdos de su vida son un canto agradecido al amor misericordioso. Como dice ella misma: “Además sólo pretendo una cosa: Comenzar a cantar lo que un día repetiré por toda la eternidad: ‘Las misericordias del Señor’ (Ms A, 2º)”. La grandeza de Dios se ha revelado para Teresa, en su hacerse pequeño con los pequeños. De ahí su predilección por el misterio de Dios Niño. Lejos de un Dios justiciero, Teresa, concibe un Dios lleno de misericordia absoluta. Dice: “Yo sé que hay que estar muy puros para comparecer ante el Dios de toda santidad, pero sé también que el Señor es infinitamente justo. Y esa justicia, que asusta a tantas almas, es precisamente lo que constituye el motivo de mi alegría y de mi confianza.

Precisamente porque es justo es “compasivo y misericordioso, lento a la ira y rico en clemencia. Pues Él conoce nuestra masa, se acuerda de que somos barro. Como un padre siente ternura por sus hijos, siente el Señor ternura por sus fieles…” (Carta al misionero P. Roulland, 9/5/1897). Teresa del Niño Jesús muere el 30 de septiembre de 1897, a la edad de 24 años exclamando: ¡Oh, le amo, Dios mío, os amo!

Autor: Ángel F. Mellado