Cursillos de cristiandad Orígenes e historia de los cursillos en Tenerife

Historia de los cursillos de cristiandad en Tenerife (1958 – 2008)

Basado en la historia confeccionada por AMELIA NIETO ÁLVAREZ para conmemorar el Cursillo 300 de esta Diócesis

A.- ORÍGENES DE LOS CURSILLOS DE CRISTIANDAD.

Los Cursillos de Cristiandad no fueron fruto de la casualidad ni de la improvisación, sino el resultado de la oración, de un estudio intenso y del trabajo entusiasta de un grupo de jóvenes. Su gestación duró ocho años, de 1941 a 1949.

Monseñor Juan Hervás y Benet (1905- 1982) (Fig 1), al ser nombrado Obispo de la Diócesis de Palma de Mallorca, que estaba formada por sacerdotes, algunos de conducta algo relajada, y por fieles de escasa práctica religiosa, sobre todo los hombres, después de orar, meditar y consultar, se decidió por la solución de insertar en los ambientes el Mensaje de Jesús en forma kerigmática e ilusionante con una metodología propia y original de purificación interior, santificación personal y de formación cristiana: Así nacieron los Cursillos de Cristiandad, llamados así por el Obispo fundador.

Los Cursillos no nacieron de Acción Católica, ni fueron una organización desgajada de ella, ya que fueron un grupo numeroso de Jóvenes de Acción Católica, sacerdotes y seglares, quienes moldearon y llevaron a cabo la idea, apoyados y alentados por el joven obispo Hervás.

El primer sacerdote consiliario que tuvo Cursillos fue D. Sebastián Gayá. (Fig 2)

El primer cursillo se impartió el día 8 de enero de 1949 y se celebró en el Santuario de San Honorato de Randa, situado a 30 km de Palma de Mallorca. El Padre Juan Capó fue el director espiritual y D. Eduardo Bonín fue el Rector y al que asistieron 22 candidatos. En ese Cursillo fue donde se cantó por primera vez el “DE COLORES”, que era una habanera muy en boga en aquella época, cuya letra y ritmo se cambió posteriormente y con el paso del tiempo se ha convertido en el santo y seña e himno internacional de los Cursillos.

En sus comienzos, como todo lo que empieza, tuvo muchos detractores, dada la desconfianza que generó, incluso por parte de los propios obispos. Esta aparición de anticursillistas hizo decir a Monseñor Hervás que los Cursillos eran obra de Dios, y como obra de Él, han de tener contrariedad.  Ya se estaban empezando a sentir sus beneficiosos efectos, cuando un grupo de personas de la diócesis de Mallorca se opuso violentamente a su persona y a su obra y la llevaron ante la autoridad del Papa.

Para evitar el escándalo, el obispo Hervás fue trasladado a una de las Diócesis más pequeñas de España: Ciudad Real. Allí sobrevino sobre él otra prueba: su sucesor en la Diócesis de Mallorca  publicó un decreto en el que acusaba a los Cursillos de Cristiandad de herejía y desviación moral. Pero con el apoyo tácito del Papa, Monseñor Hervás perseveró en su proyecto y, con el tiempo, logró ganarse para su causa las simpatías de muchos cristianos y de gran parte del clero y de la Jerarquía eclesiástica.

Por esta causa, los Cursillos saltaron a la Península, concretamente a la diócesis de Tarragona, donde fueron acogidos por el Cardenal Arriba y Castro, impartiéndose el primero el 19 de agosto de 1953.

Un viaje de estudios del Delegado episcopal  de A.C. de Colombia a España, le hizo entrar en contacto con los Cursillos. Y así saltaron a América. Y posteriormente a todo el mundo.

Al principio, los Cursillos estaban pensados sólo para hombres. Pero el Cardenal Arriba y Castro solicitó a monseñor Hervás que adaptara los Cursillos también para mujeres. Éste le respondió, bromeando:”Señor Cardenal, comience usted la experiencia, que bastantes palos he recibido ya por guiar los Cursillos de hombres. Abra Vd. El camino, que nosotros le seguiremos”   Y así fue. Un equipo de mujeres previamente seleccionadas acudió a Vitoria  a escuchar y vivir entre bastidores un Cursillo de hombres.

Se adaptaron los “rollos”, ahora charlas, a la sensibilidad femenina y, por fin, se da el primer Cursillo de mujeres también el año 1953.

El 12 de julio de 1962 se acordó crear el Secretariado Nacional de Cursillos de Cristiandad en España. Monseñor Hervás fue el primer presidente, pero en mayo de de 1973 se eligió para ese cargo a un seglar: Juan Caro Rodero. Desde entonces, todos los Presidentes nacionales han sido seglares.

El 14 de febrero de 1963, S.S. Pablo VI nos encomendó como patrón a San Pablo con motivo de la Primera Ultreya Mundial celebrada en Roma. En 1966, el referido Pontífice dijo de los Cursillos de Cristiandad lo siguiente: “Acrisolados por la experiencia y acreditados por sus frutos, recorren ya con carta de ciudadanía los caminos del mundo”

Las palabras de Monseñor Hervás sobre los Cursillos son definitivas y esclarecedoras:

“Sinceramente, creemos que nos encontramos ante un hallazgo providencial que dejará huellas profundas en la historia de la Iglesia. No trae complicación alguna en la estructura tradicional de ésta. No es una asociación, sino que está al servicio de todas las Asociaciones. Pedimos a Dios que sepamos aprovechar estos instrumentos que la Divina Providencia pone en nuestras manos”.

Para resumir las virtudes de este método de evangelización, podríamos destacar las siguientes:

1.- El Movimiento de Cursillos surge por inspiración del Espíritu Santo.

2.- Se presenta como un nuevo carisma en la Iglesia.

3.- Pretende la conquista de los alejados y la renovación entusiasta y apostólica de los fieles.

4.- Es un método sencillo, con lenguaje asequible por todos y que emplea medios pedagógicos, tanto naturales como sobrenaturales: oración, caridad y testimonio de vida.

5.- “Nada sin el Obispo”. Esa es la mejor garantía para la Iglesia.

Sigamos  con las palabras de su fundador, Monseñor Hervás:

“A los Cursillos les amenaza un peligro que puede desvirtuar su autenticidad, disipando el perfume de su esencia exquisita y es, queridos cursillistas, el exceso de velocidad.  No han de ser torrente devastador que roza la superficie, sino gota de aceite que se extiende, penetra e impregna profundamente. Complemento indispensable de los Cursillos han de ser los Grupos de Amistad. Sin ellos, los cursillistas serán como agua derramada. Con ellos, serán fuente de energía que mantendrá las almas en gracia y harán fructificar las obras de Dios”

Del Movimiento de Cursillos de Cristiandad se han dado muchas descripciones. Hoy se definen así:

“Los Cursillos de Cristiandad son un Movimiento de Iglesia que, mediante un método propio, posibilita la vivencia y la convivencia de lo fundamental cristiano, ayudan a descubrir la vocación personal y propician la creación de grupos de cristianos que vayan fermentando de Evangelio los ambientes”.

Hoy, como se ha  dicho, el Movimiento de Cursillos está extendido por todo el mundo con la bendición de los Obispos.

Por la entrega y la perseverancia de Monseñor Hervás, los Cursillos siguen sorteando las innumerables pruebas a los son sometidos.

B.- LOS CURSILLOS EN CANARIAS.

Los Cursillos fueron dados a conocer en Canarias por un catedrático que vino destinado a la  Universidad de La Laguna, Francisco Sánchez-Apellániz Valderrama en el año 1954.

En aquella época era Obispo de la Diócesis de Tenerife D. Domingo Pérez Cáceres, el Consiliario de Hombres de A.C. era D. Elías Yanes Álvarez y el Presidente, Luis González de Chaves y Reverón.

El Consiliario de Jóvenes de A.C. era don Jesús Cabrera Medina y como Presidente estaba Celestino Concepción Guerra.

Este grupo de personas, por encargo expreso de don Domingo Pérez Cáceres, fueron los pioneros que asumieron la responsabilidad de echar a andar el nuevo Movimiento que llegaba a las Islas, e impartir el primer Cursillo.

De la Península vinieron don Felipe Tejederas Porras, procedente Córdoba, como Director Espiritual, Gerino Casal Pereira, uno de los fundadores de Cursillos,  como Rector y Enrique Aguilar Muñoz como profesor (monitor).

Aquí se les unieron el nombrado Francisco Sánchez Apellániz Valladares, José Antonio Corrientes Córdoba y Antonio Pérez Voituriez.

Junto a ellos, en la dirección espiritual, se añadieron los sacerdotes don Elías Yanes Álvarez, don Miguel Pérez Álvarez y don Armando Montoliú, de la diócesis de Tenerife y de Las Palmas asistieron D. Francisco Caballero Mujica y don Fermín  Pérez Rodríguez.

De este modo, el día 24 de enero de 1958 se impartió el primer Cursillo de Cristiandad en Tenerife. (Fig 3)

El día 31 de enero, se inició el primer Cursillo en Las Palmas de Gran Canaria.

También en esa época se impartieron en La Palma,  en Lanzarote y en el África Occidental Española.

En los últimos años se han impartido Cursillos en la Isla de la Gomera y en El Hierro, por lo que este Movimiento se ha dado a conocer en las cuatro Islas de la provincia de Santa Cruz de Tenerife.

Fue en Las Palmas donde se dieron por primera vez los Cursillos de mujeres en estas Islas, con la inestimable colaboración de mujeres procedentes de Tarragona.

Luego se impartieron en Sidi Ifni, en  Villa Cisneros y El Aaiun.

En Tenerife no se impartieron los Cursillos de mujeres hasta el mes de julio de 1967, en las que un grupo de mujeres entusiastas y enamoradas del Movimiento y encabezadas por la inspiradora de esta pequeña historia, Amelia Nieto Álvarez, con su oración constante y su fervoroso empeño lograron llevar a cabo el primer Cursillo en esta Diócesis.

El equipo de ese Cursillo, que se impartió en la Casa de Ejercicios de Santa Cruz, estaba formado por don José Naranjo Déniz, procedente de Las Palmas y don Alonso Méndez Llarena, de Tenerife, como directores espirituales. Y como charlistas vinieron de Las Palmas Nieves Aineto como Rectora, Emilia Pinto y Conchita Cruz, además de Amelia Nieto Álvarez, y con la colaboración de Amanda Pérez, María Luisa Redondo, Carmen Asensio y Dolores Sánchez. (Fig 5)

Entre el año 1958 y hasta principio de los años sesenta se impartieron varios cursillos para jóvenes, llamados Cursillos de Vida, que no llegaron a cuajar y dejaron de realizarse a partir de esa época.

Entre 1965 y 1966 hubo una interrupción de los Cursillos en Tenerife, ya que, como se dijo antes, los obispos, en general, tenían una cierta prevención contra este nuevo Movimiento, al que se pretendía asimilar a la Acción Católica.

No obstante, un Grupo de Amistad de hombres mantuvo encendida la llama de la esperanza, “el fuego sagrado”, y se reunían en la Iglesia de San José de Santa Cruz de Tenerife. Este grupo acudió a pedir al Obispo nombrado en ese momento, D. Luis Franco Gascón, (Fig 4)  para que autorizase la puesta en marcha, de nuevo, de los Cursillos.

El Obispo accedió a ello, pero no oficialmente, hasta que él pudiera realizarlos, lo que hizo un tiempo después, y  se convirtió en un gran amigo del Movimiento, asistiendo a algunas clausuras y a Ultreyas Diocesanas e Interdiocesanas.

Se intentó ponerlos en marcha el mes de octubre de 1966, pero no pudieron realizarse porque solamente se presentaron 13 candidatos, cantidad que se consideraba insuficiente para impartir un Cursillo. Se intensificó la “intendencia” (oración sacrificada) y finalmente, entre el día 7 y el 10 de diciembre de ese año, se consiguió hacer realidad en la Casa de Ejercicios el tan anhelado Cursillo 67 de esta Diócesis. A partir de entonces se continúan celebrando con regularidad.

Hasta 1980, los Cursillos se celebraban en la Casa de Ejercicios de Santa Cruz.

A partir de ese año se imparten en la Casa de la Iglesia, anexa al Seminario Diocesano, en La Laguna. (Fig 6)

El mes de junio de 1982 marcó un hito importante en el Movimiento de Cursillos: Por primera vez se impartía un CURSILLO MIXTO y a la vez, REDUCIDO, de dos días y medio, en el que se acorta el tiempo de permanencia pero no los contenidos del Cursillo, que siguen  siendo los mismos. De este modo se pudieron superar las dificultades de conseguir candidatos y los problemas laborales que presentaba el lograr permisos de trabajo por parte de los mismos. Esta idea partió del entonces Consiliario de Cursillos, don Lucio González Gorrín, quien propuso al Obispo la idea, y le fue aceptada. Esta iniciativa ha ido siendo adoptada de manera paulatina por otras Diócesis, con el mismo nivel de éxitos que los Cursillos tradicionales. Es de destacar que también por iniciativa de D. Lucio González Gorrín se ha incluido en la programación del Cursillos la Charla de Parroquia, que tan buenos resultados está ofreciendo a los candidatos en cuanto a su acción apostólica.

La Escuela de Dirigentes o Monitores de Cursillos de Cristiandad ha tenido las siguientes ubicaciones: La cripta de  la Iglesia de San José, un local en la Avda. de Las Asuncionistas, el salón de los Franciscanos, la Casa de Ejercicios y desde el año 1980, en la Casa de la Iglesia.

Hasta la fecha se han impartido 312 cursillos, contando los de hombres y mujeres por separado y los mixtos. Es de destacar la presencia de sacerdotes y seminaristas como simples candidatos, lo que les ha servido para conocer la dinámica interna, los objetivos y los frutos de un Cursillo, convirtiéndose después en directores espirituales o como instrumento para la búsqueda de candidatos en sus respectivas parroquias. Incluso se llegó a dar un Cursillo sólo para seminaristas.

C.- ULTREYAS  

La Ultreya “madre”, la de Santa Cruz, se ha reunido en los siguientes lugares: El Colegio de María Inmaculada,(en dos etapas), el Salón de los Franciscanos, el Colegio de las Asuncionistas, (actual Parque Viera y Clavijo), el Colegio de los Salesianos, frente al antiguo Hospital Militar, Parroquia del Sagrado Corazón. Desde principio de los años 80 hasta la actualidad permanece en la Parroquia de Santo Domingo de Guzmán, regentada por los Carmelitas, en la Avenida 3 de mayo.

En 1969 se fundó la primera Ultreya Comarcal en Granadilla de Abona, cuya celebración compartió, de forma intermitente con Las Galletas, Las Zocas y San Miguel.

En los años 70 se abrió una Ultreya en Los Silos, que en 1976 se trasladó a Icod de los Vinos, donde permanece hasta la actualidad.

También se abrió otra en el Puerto de la Cruz, que rotaba con La Orotava y Los Realejos, ubicándose hoy en La Orotava.

La Ultreya que hubo en La Laguna fue trasladada a la Casa de la Iglesia y, finalmente, fue anexionada a la de Santa Cruz.

Durante bastante tiempo existió una Ultreya en Arafo, que fue disuelta por el Secretariado dada su poca vitalidad, debido a la escasa asistencia de cursillistas.

En octubre de 2005 se aprobó la apertura de una Ultreya en Adeje y la última ha sido abierta en el  año 2007 en la Isla de La Palma.

Es de destacar que en la Isla de la Gomera no existe Ultreya, a pesar de que un grupo de cursillistas, dignos de todo elogio, se lleva reuniendo semanalmente en Hermigua desde el primer Cursillo que allí se impartió.

La primera Ultreya Interdiocesana se celebró aquí en el año 1973.

De la segunda  se conserva referencia periodística. (Fig 7)

E.- MOVIMIENTOS NACIDOS DEL M.C.C. EN TENERIFE

Tanto el Movimiento de Familias Cristianas (en sus comienzos Convivencia de Matrimonios) como el Movimiento Juvenil de Hombres Nuevos (herederos de los antiguos Cursillos de Vida) surgieron del Movimiento de Cursillos por deseo del Obispo D. Luis Franco Gascón e impulsadas por el consiliario  D. Lucio González Gorrín. Al principio, las actividades de uno y de otro eran dirigidas por miembros de la Escuela de Cursillos, hasta que lograron plena autonomía. Para el M.C.C. ha sido una gran alegría poder tutelar estos dos Movimientos, siguiendo las orientaciones del Prelado de la Diócesis.

F.- CONSILIARIOS DEL MOVIMIENTO DE CURSILLOS DE CRISTIANDAD

Los Consiliarios que ha tenido el M.C.C. hasta el momento han sido:

  • D. Elías Yanes Álvarez
  • D. José Carlos Rodríguez Hernández
  • D. Clemente Pérez González
  • D. Antonio Gómez Núñez
  • D. Lucio González Gorrín
  • D. Daniel Padilla Piñero
  • D. Isidoro Rodríguez González
  • D. Diego Rodríguez Marrero
  • D. Eduardo Rodríguez Rodríguez

G.- PRESIDENTES DEL SECRETARIADO DEL M.C.C.

Hasta la fecha, han sido los siguientes.

  • D. Luis González de Chaves y Reverón
  • D. Luis Durango Ballester
  • D. Juan García Lorente
  • D. José Luis Mederos Aparicio
  • D. Salvador Fernández Morán
  • D. Juan Peláez Núñez
  • Dª. Isabel García Izquierdo
  • D. Celso González Concepción
  • D. Antonio Hernández Perdigón
  • Dª. Menchu Pérez Rodríguez del Valle
  • D. José Latorre Márquez
  • D. Juan Hernández García
  • Dª. Lourdes Suárez Alonso

EPÍLOGO

Creemos que los Cursillos de Cristiandad se han ido adaptando a los tiempos que les ha tocado vivir y se han ido actualizando en lo accidental todo lo que ha sido posible, adecuándolos a la mentalidad de las nuevas generaciones.

No están anclados en el pasado, aunque siguen conservando su esencia, mentalidad y finalidad propias y que los hace únicos dentro de todos los Movimientos y Asociaciones que, por el soplo del Espíritu, enriquecen y dan una pluralidad de ofertas de apostolado en la Iglesia de los tiempos actuales.

Porque retocar el fundamento de los Cursillos sería desvirtuarlos y convertirlos en “otra cosa”, pues la tentación del afán de novedad, más bien de “novelería”, constituye un peligro para este Movimiento. Los Cursillos tienen por base y objetivo dar a conocer lo fundamental cristiano, el primer anuncio, el kerigma. Y esto no se puede cambiar.

Con respecto a lo anterior, en Tenerife se han realizado  tres Jornadas de Actualización, donde han compartido ideas y experiencias miembros del Secretariado Nacional con los miembros dela Escuela de Cursillos de Tenerife, con el fin de renovar todo lo que se pueda cambiar en los Cursillos.

Los Cursillos, como todos sabemos, son un Movimiento de vanguardia, de “trincheras”, que está en línea con la Iglesia viva, al compás de sus inquietudes y a las órdenes de quienes la rigen y que han dado, están dando y darán muchos frutos de conversión. En resumen, Cursillos tiene la misma misión que la Iglesia: EVANGELIZAR.

Muchas personas han trabajado para esta idea. Algunos se “han quedado en el camino”, pero aunque sólo hayan  dedicado un minuto de su vida a nuestro Movimiento, siempre les estaremos agradecidos porque su labor, por humilde que haya sido, habrá servido para poner nuevos peldaños a esta “escala de Jacob” que, a través de los hombres, conduce a Dios.

Todos los que hemos amado y están en nuestro recuerdo, aunque ya no estén en este mundo, nos ayudan a seguir en este camino que nos acerca cada vez más a Dios.

Este nuestro Movimiento de Iglesia seguirá haciendo mucho bien en nuestro mundo actual pues cuenta con la ayuda de Dios, de nuestro Santo Patrón San Pablo y de nuestra Madre, la Santísima Virgen de Candelaria.

Corresponde a nosotros, los que ahora integramos el Secretariado y la Escuela de Monitores, mantener la antorcha encendida para pasársela con renovada luz y fuerza a los que nos releven en el futuro y que no se tenga que decir lo que nos advirtió nuestro actual consiliario, D. Eduardo Rodríguez: el ostentar el triste título, en la historia de este Movimiento, de que con nosotros acabó el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en esta Diócesis.

Así que,  ¡¡Ultra!! ¡¡Eia!!,  ¡¡Adelante!!  ¡¡Vamos!!

¡Cuántas personas han cambiado sus vidas porque han tenido un encuentro personal e inolvidable con el Señor a través de un Cursillo de Cristiandad!

Hemos llegado a los 50 años de Cursillos de Cristiandad en la Diócesis de Tenerife.

¡¡Gracias, Señor!!

La Laguna, a 24 de enero de 2008

APÉNDICE

RECONOCIMIENTO JURÍDICO DEL ORGANISMO MUNDIAL DE LOS CURSILLOS DE CRISTIANDAD (Decreto del Pontificio Consejo para los Laicos)

Juan Pablo II, durante el año jubilar de 2000, con ocasión de la III Ultreya Mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, dirigió a los participantes las siguientes palabras:

“Amadísimos hermanos y hermanas: Sed valientes testigos de la “diaconía de la verdad” y obrad incansablemente con la fuerza de la comunión. Aprovechando la riqueza de vuestras experiencias espirituales, acoged  los desafíos que nuestro tiempo plantea a la nueva evangelización y responded sin miedo a ellos” (Discurso de 29 de julio de 2000)                      

Por estos motivos,

CONSIDERANDO la instancia presentada por el Comité Ejecutivo del Organismo Mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad, en la que se solicita del Pontificio Consejo para los Laicos el reconocimiento jurídico de dicho organismo, así como la aprobación de sus Estatutos;

CONSIDERANDO la oportunidad de reconocer a dicho organismo y de aprobar sus Estatutos para favorecer lo más posible la coordinación y la difusión de este apostolado al servicio de la Iglesia, y acogiendo las observaciones presentadas por este dicasterio;

CONSIDERANDO los Artículos 131 y 133 de la Constitución Apostólica Pastor bonus sobre la Curia Romana, y el Canon 116 del Código del Derecho Canónico,

el Pontificio Consejo para Laicos decreta:

1º  El reconocimiento del Organismo Mundial del Movimiento de Cursillos de Cristiandad como estructura de coordinación, promoción y difusión de la experiencia de los Cursillos de Cristiandad, con personalidad jurídica privada, con arreglo al Canon 116 del Código del Derecho Canónico.

2ª  La aprobación de los Estatutos de dicho organismo, debidamente compulsados por este dicasterio y depositados en sus archivos, por un período ad experimentum de cinco años.

Dado en el Vaticano, el treinta de mayo de dos mil cuatro, solemnidad de Pentecostés.

Josef Clemens, Secretario

Stanislaw  Rylko, Presidente