María, la estrella de la esperanza. Hace posible el Dios con nosotros.

Virgen-maría-esperanza-adviento-parroquia-de-santo-domingo-de-guzmánTodo el Adviento está empapado de sabor a María, desde la Inmaculada hasta el nacimiento de Jesús, todo un recorrido a ritmo de esperanza. En el silencio de una mujer nazarena que desde la sencillez se convierte en la sorpresa de Dios para toda la Humanidad, haciendo posible el Dios con nosotros. María desborda todos los tiempos del calendario cristiano: Ella es para nosotros la estrella de la esperanza, porque vivió en contacto permanente con la Palabra de Dios y porque se fió de Dios, diciendo sí en la Anunciación, encarnándose en ella el Dios de la Vida en la Natividad,
en la presentación de Jesús en el Templo cuando el anciano Simeón le dijo que una espada de dolor le atravesaría el alma; cuando comenzó la vida pública de Jesús ella supo quedarse a un lado, en penumbra, esperando que se cumplieran las Escrituras y la promesa de Dios. Ella es la estrella de la esperanza porque supo indicar en Caná de Galilea que es preciso hacer lo que Él nos diga; porque el Viernes Santo en el Calvario esperó contra toda esperanza ante el cuerpo destrozado, muerto e inerte de su Hijo. Y creyó y esperó la alegría del Domingo de Resurrección. Y en aquel momento misionero en Pentecostés, cuando el Espíritu Santo renovó la faz de la tierra. María es, en definitiva, el mejor Adviento para toda nuestra vida. Santa María de la Esperanza, mantén el ritmo de nuestra espera y de nuestra esperanza, que sólo se demuestran en el amor, en las obras de caridad y en la coherencia cristiana de vida.

Ángel F. Mellado