Informe de Cáritas Parroquial año 2018 La fe se manifiesta de manera especial en la caridad

La mejor manera de evangelizar es vivir la caridad con todos. Así lo creemos y así intentamos sentir y compartir desde CÁRITAS PARROQUIAL. Queremos dar a conocer la buena noticia de Jesús a través de la caridad, porque así nuestra fe será creíble. Nuestra labor como equipo parroquial es animar esta conciencia en toda la comunidad, acoger y escuchar a las personas que acuden a nosotros y administrar responsablemente las aportaciones que se realizan para este fin. Trabajamos en comunión con Cáritas Arciprestal y Cáritas Diocesana de Tenerife, especialmente en aquellos proyectos que superan nuestra capacidad, como es la labor de búsqueda de empleo, de proyectos especiales, de denuncia compartida. Por eso, terminado el año 2018, queremos haceros partícipes de todo lo realizado. Queremos INFORMAROS Y AGRADECEROS.

 

EN EL DOMINGO, HAZLO POR DIOS. Vive el encuentro dominical con Dios

Vivir la misa Carmelitas Descalzos Tenerife

“Vamos a Misa el domingo a encontrarnos al Señor resucitado, o mejor, para dejarnos encontrar por Él, escuchar su palabra, alimentarnos en su mesa y así convertirnos en Iglesia, es decir, en su Cuerpo místico viviente en el mundo”(Papa Francisco).

  1. Procura llegar antes de que comience la misa para recibir todos juntos al sacerdote.
  2. Si has llegado tarde y ya está la misa comenzada, procura colocarte en el banco más próximo para no distraer a los demás.
  3. Desconecta tu móvil antes de entrar en el templo. Para hablar con Dios no te hace falta. Si el reloj tiene alarma, apágala. No alarmes al prójimo.
  4. Participa en todos los momentos de la misa con tu comunidad: escuchando, rezando, cantando, adorando y comulgando.
  5. Para encender las velas, o acudir al Cristo, procura hacerlo antes o después de la misa.
  6. Cuando vayas a comulgar, acude por el pasillo central del templo y retírate por los laterales.
  7. Cuando comulgues, en la boca o en la mano, hazlo siempre delante del sacerdote.
  8. Guarda el silencio debido. Hemos venido a hablar con Dios y a escucharle en todo momento.
  9. Antes de marcharte, espera a que el sacerdote se retire del altar. Retírate en silencio.
  10. Vive con gozo la Eucaristía para seguir creciendo en la fe y sentirte miembro activo de tu Comunidad, la Iglesia de Jesucristo.

 

“Él no baja del cielo un día y otro día para quedarse en un copón dorado,
sino para encontrar otro cielo que le es infinitamente más querido
que el primero: el cielo de nuestra alma, creada a su imagen y templo vivo
de la adorable Trinidad” (Santa Teresa del Niño Jesús).