Tiempo de celebraciones y cosechas La vida es un continuo milagro

“Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido (…)
mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la Primavera”. (A. Machado)

 

La vida es un continuo milagro para quien sabe esperar y confiar. La gente grande de corazón sabe descubrir y fabricar con las dificultades ocasionales para crecer y enriquecerse por dentro. El poema de Machado nos recuerda que, aún en medio de lo aparente sin vida, puede renacer lo inesperado. Lo mejor de la vida es algo que se recibe como un regalo. Una de las actitudes más bonitas, aunque nuestra vida esté cercada de problemas, es saber dar gracias por todo, incluso por lo más insignificante. Seremos un poco más felices si aprendemos a gozar con lo más pequeño, con lo insignificante, con lo de cada día como si fuera algo totalmente nuevo.

Es tiempo de celebraciones y cosechas, tiempo de terminar nuestras actividades parroquiales propias del curso: catequesis, movimientos y grupos. Miramos atrás y evaluamos para mejorar. Por lo que hemos recogido de cosecha en este año daremos gracias y seguiremos mirando hacia adelante, viviendo el presente.

Nos preparamos ya para el verano, para vivirlo intensamente. Aquí, en la parroquia, viviremos el mes de julio dedicado a la Virgen del Carmen, con su novena. Es un buen momento para poner en sus manos todo lo que ha sido el curso, nuestra vida, nuestras familias, nuestros trabajos… Que ella nos ayude y nos acompañe siempre.

Ángel F. Mellado